Soccer Random le da la vuelta al fútbol clásico y lo convierte en una fiesta de física absurda. Los jugadores se mueven como muñecos de trapo: saltan, se estiran y se tambalean hacia el balón sin control fino, así que un remate perfecto puede fallar por los pelos y un tropiezo torpe puede acabar en gol. Nada se repite: el campo, el rebote del balón y las condiciones cambian entre asaltos, obligando a adaptarse en vez de repetir la misma jugada. Se juega solo contra la máquina o, mejor aún, a pantalla partida con un amigo en duelos cortos y caóticos. El estilo pixel art le da un aire retro muy arcade que combina con lo disparatado de las animaciones. Cómo se juega: el jugador 1 usa la tecla W y el jugador 2 la flecha arriba; una sola tecla sirve para saltar, rematar y defender.