Un obby de plataformas estilo sandbox con una vuelta de tuerca tipo clicker: cada clic carga potencia de salto, y esa potencia es lo único que permite superar los saltos más largos y los abismos del recorrido. El circuito está lleno de plataformas móviles, trampas y pequeños puzles que ponen a prueba el timing más que los reflejos puros. Con el progreso se mejoran la fuerza, la altura y la velocidad de vuelo del personaje, se consiguen mascotas que dan bonificaciones extra de salto y hay un sistema de renacer que multiplica la potencia acumulada para encarar tramos aún más altos. Es de esos juegos donde ver subir la barra de progreso engancha tanto como el propio salto. Cómo se juega: en ordenador se usa WASD para moverse y espacio para saltar; en móvil, un joystick controla el personaje y un botón en la esquina inferior derecha salta.