Un cristal mágico activado sin querer desordena el tiempo y esparce objetos entre distintas épocas de una misma isla, así que toca viajar por sus versiones pasada, presente y futura para recuperarlos todos. Un guía te va dando pistas mientras exploras ruinas antiguas y rincones cambiados por el paso de los siglos, buscando artefactos que conectan cada era con la siguiente. El ambiente es relajado, con música suave y escenarios muy trabajados, así que no hay prisa: cada localización es un pequeño rompecabezas visual que premia la atención al detalle. Si algún objeto se resiste, siempre puedes tirar de una pista para seguir avanzando sin frustrarte. Cómo se juega: te desplazas por cada localización con movimiento libre y zoom, buscando los objetos ocultos de la lista, y usa las pistas cuando alguno se te resista.